31 enero 2011

Es la hora

Siempre se repite la misma historia, siempre es igual ¿O no?.
Quizás hoy llego nuestra hora.





Es la hora de aprender la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma, aprender que amar no significa derechos, y que la compañía no siempre significa seguridad.
Comenzar a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...
Es hora de comenzar a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.
Es hora de saber que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...
Es la hora de saber que hablar puede aliviar los dolores del alma...
Descubrir que lleva años construir la confianza y apenas unos segundos destruirla.
Aprender que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida y en ocasiones necesitaras que te perdonen.
Saber que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes cerca y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Es la hora de decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.
Es hora de aceptar que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.
Es hora de aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.
Es hora de aprender que no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados y algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.
Es hora de saber que madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Saber que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
Es la hora de saber que no siempre es suficiente con ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprender que no importa en cuantos pedazos se parte tu corazón, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Quizás muchas frases ya las sabemos, quizás muchas ya las hemos vivido, pero lo que verdaderamente es importante no es saberlas sino vivirlas, porque solo entonces solo en ese momento de nuestra vida podremos ser felices sin importar lo dura y cruel que pueda ser nuestras circunstancias, por eso amigos.......
Es la hora........

No hay comentarios: